TRABAJAR EN CUBA
Para los gozoniegos que partían rumbo a Cuba la imagen que percibían a su llegada a La Habana quedaría para siempre grabada en su retina. Para la mayoría de ellos sería su primera experiencia en una gran urbe. Los emigrantes llegados a La Habana debían portar la conocida como "carta de llamada" en la que un vecino o pariente afincado en Cuba lo reclamaba para trabajar. Aquellos que no portasen la carta no podrían desembarcar en el puerto de la capital cubana y serían trasladados a Triscornia , un centro de detención, mientras se le encontraba el lugar de destino en la isla. En los datos que conocemos sobre los gozoniegos que llegaron a Cuba no nos consta que ninguno de ellos hubiera sido trasladado a Triscornia pues todos ellos habían sido reclamados por algún vecino o pariente para trabajar. Principalmente los gozoniegos que llegaron a la isla caribeña trabajaron en comercios aunque también nos consta que lo hicieron en restaurantes, en los conocidos como ingenios...